SOLEMNIDAD DE CRISTO REY

Estando inmersos en la celebración de la Festividad de Cristo Rey, adjunto una reflexión sobre el culto la figura de Cristo Rey, publicada en el Boletín Informativo de la Hermandad del año 2003 por el Hno Virgilio Rojo Moreno con motivo de la celebración del XXV aniversario de este Ciclo.
En estos días que celebramos la Festividad de Cristo Rey, recemos una oración por todas las personas que lo están pasando mal. muy mal a causa de la crisis que nos azota y por todos nuestros Hermanos Difuntos.
“El origen del culto a la figura de Cristo Rey son los propios Evangelios, que ya nos relatan como los niños y los humildes de corazón tributan su particular homenaje a un Jesús que aparece como verdadero rey, entrando en Jerusalén sobre montura real, en el que se cumplen las profecías mesiánicas y precedido por su fama y milagros. En dicha ocasión, los elementos de culto fueron bien simples: vestidos que alfombraban el camino, ramas de árboles, palmas, y
alabanzas que remitían a los Salmos.

La fiesta de Cristo rey fue instituida por Pío XI, y tiene como primera referencia su encíclica Quas Primas del 11 de diciembre de 1.925.
Pablo VI la instituyó como solemnidad (nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo) a partir de 1.969 y la traslado al último domingo (trigésimo cuarto) del tiempo ordinario, siendo esta celebración la culminación del año litúrgico.

Tener por titular a Cristo Rey es un atrevimiento y una exigencia. Un atrevimiento porque no es posible representar en imágenes la realeza de Cristo, que es algo que trasciende los cánones de los imagineros y escultores.
Para acercarse a Cristo Rey, hay que cerrar los ojos del cuerpo y abrir los del espíritu, donde la fe actúa. Ahí está nuestro Rey y su reinado, que no es de este mundo, el poder y el dinero, sino el del servicio por amor.
“No he venido a ser servido sino a servir”, es su lema.

Nuestra hermandad ha sabido superar la dificultad representativa de la realeza al elegir por titular a Cristo Rey, pero no tanto en la universalidad de su reino cuanto en el momento singular y sorprendente de su Entrada Triunfal en Jerusalén, no precisamente en lujosa carroza real cuanto en una humilde “borriquita”, nombre con el que se ha popularizado la Hermandad.
Extraordinario momento de la vida de Cristo y representación plástica del mensaje que Cristo quiere transmitirnos con ella.

Y ser Cofrade de Cristo Rey comporta una exigencia comprometida: no se puede honrar a Jesús de Nazaret sino es por el seguimiento. El único momento en que Cristo hace constar su realeza en el trance de su máxima debilidad: cuando es procesado como un criminal y está en mano de los poderes de este mundo: “Pilatos le dijo:- Así que ¿tú eres Rey? Jesús le contesto: – Tú lo dices: soy rey…” (Juan 18,36).

El seguimiento de Cristo exige humildad (montado en una pollina) y exige verdad (soy rey). Sólo cuando intentamos hacer de su voz la melodía de nuestra vida es cuando reconocemos y honramos a Cristo como Rey.
En este día de la Festividad de Cristo Rey, quisiera testimoniar mi agradecimiento y reconocimiento de gratitud a la Junta de Gobierno y a todos sus colaboradores que con tanto cariño y devoción han llevado a cabo una nueva edición del Ciclo “Cristo Rey 2012”, cuyo propósito se fundamenta en resaltar con la mayor Solemnidad posible la Conmemoración de la Realeza de Cristo y en el engrandecimiento de la devoción hacia Cristo Rey,
                                                                     ABELARDO ESCUDERO TORRES

XXXV ANIVERSARIO CICLO RELIGIOSO CULTURAL Y DEPORTIVO
CRISTO REY 1979-2013
Que así como Jesús tuvo una actitud humilde y pacífica cuando entró en
Jerusalén sobre una “Borriquita”, seamos nosotros ejemplos de paz y
humildad para los demás.
Oración
Que las almas de nuestros difuntos, por la misericordia de Dios,
descansen en paz. Así sea.
“VIRGEN SANTÍSIMA DE LA ESTRELLA,
Sé siempre nuestra guía al Cielo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *